En una reunión formal realizada en enero de 2026 con el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Martín Correa, representantes de cooperativas y asociaciones de productores entregaron un petitorio con siete puntos clave. El eje central sigue siendo el precio de la hoja verde, hoy muy por debajo de los costos, aunque también reclamaron transparencia, reorganización del organismo y mayor participación del interior de la provincia.
Productores yerbateros de Misiones mantuvieron un encuentro formal con el flamante presidente del INYM, Rodrigo Martín Correa, en el que presentaron un petitorio con siete reclamos centrales vinculados a la profunda crisis que atraviesa el sector. De la reunión participaron Jorge Skripczuk y Luis Andrusyszyn, por la Asociación Impulso Yerbatero; Waldemar Schwider, por la Casa de la Familia Yerbatera de San Pedro; y Jorge Lizzinies, en representación de la Cooperativa Jardín América.
Según relataron los dirigentes, la recepción por parte del nuevo presidente fue “muy buena”, con predisposición al diálogo y al trabajo conjunto, aunque advirtieron que la situación económica de los productores es crítica y requiere respuestas urgentes.
Entre los principales puntos del petitorio, solicitaron la convocatoria a una mesa ampliada con todas las asociaciones y organizaciones de productores de la provincia, en un lugar en el interior, para garantizar la participación de todos los actores de la cadena yerbatera. “Queremos que todos tengan voz, desde el pequeño productor hasta las cooperativas”, señalaron.
También reclamaron la continuidad de la corresponsabilidad gremial, al considerar que es una herramienta clave para el blanqueo y la protección de los trabajadores rurales, y pidieron que los registros del INYM se trasladen al interior de la provincia, además de regularizar la situación de numerosos productores que hoy no están inscriptos en el organismo.
Otro de los ejes planteados fue la necesidad de diversificar la producción y agregar valor, impulsando innovación y alternativas al tradicional paquete de yerba mate, mediante acuerdos con el Gobierno provincial y organizaciones del sector.
Precio por debajo del costo y mercado desregulado
El reclamo más urgente sigue siendo el precio de la hoja verde. Los productores advirtieron que hoy el mercado paga entre 60 y 80 pesos por kilo en planta, mientras que el último costo de producción calculado por el propio INYM rondaba los 450 pesos, cifra que quedó desactualizada tras la inflación. “Saque la cuenta, no se puede así”, expresaron.
En ese sentido, insistieron en la recuperación de la facultad del INYM para establecer un precio base o de referencia, que permita garantizar que no se pague por debajo de los costos y asegurar una mínima rentabilidad. “No hablamos de fijar precios arbitrarios, sino de evitar que nos paguen cualquier cosa”, remarcaron.
Además, reclamaron mayores controles de calidad y fiscalización, evitando la mezcla de yerba con té u otros productos, y promoviendo una yerba mate auténtica. “La yerba en góndola sigue subiendo, pero al productor le siguen bajando el precio. Hay algo que no está funcionando en el medio”, advirtieron.
Transparencia, reorganización y advertencia de protesta
Según indicaron, Correa planteó como ejes de su gestión la transparencia, la reorganización interna del instituto y la recuperación de la credibilidad del INYM, con una defensa explícita del pequeño y mediano productor. Incluso, habría anticipado sanciones para quienes no cumplan con esas premisas.
No obstante, los productores dejaron en claro que, si no hay avances concretos, no descartan volver a las protestas. “Así como en 2001 y 2002 trajimos los tractores, si no nos escuchan, los van a tener acá de nuevo. Esta es nuestra casa y la creamos para que defienda al productor”, advirtieron.
Por el momento, anunciaron que darán un compás de espera y participarán de las mesas de trabajo. Sin embargo, alertaron sobre la gravedad del contexto social en el interior de la provincia: “Hay productores que no pueden pagar el monotributo, la luz ni sostener a su familia. Esto perjudica al productor, al tarefero y también al consumidor”, concluyeron.
Fuente: Misonesopina