Trabajadores de la cultura: La reforma laboral “provocaría un daño irreversible a la producción cultural”

Trabajadores de la música, el teatro y el cine rechazaron la aprobación de la Reforma Laboral que tratará el senado mañana porque elimina artículos de fomento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), del Instituto Nacional de Teatro (INT) y del Instituto Nacional de la Música (Inamu).

“De aprobarse este proyecto provocaría un daño irreversible a la producción cultural nacional”, sentenció Mónica Amarilla, productora cinematográfica de Misiones.

“Cuando la cultura cae, nadie ahorra: se empobrece la sociedad”, remarcó por su lado el músico posadeño Richard Cantero. “La cultura es un derecho universal y también es una industria”, advirtió por su lado Veroka Fedeli, actriz y representante del Instituto Provincial de Teatro (IPTI).

En determinados artículos de la Reforma Laboral se anulan los impuestos de asignación específica que financian a las principales instituciones culturales, además del sistema de Radio y Televisión Nacional, así como los medios alternativos y comunitarios.

Por ejemplo, el Incaa tiene un fondo de fomento gracias al 10% que se retiene por cada ticket de las salas cinematográficas, el 10% por alquilar videogramas y el 25% de los impuestos a los servicios de cable y televisión.

De aprobarse los cuestionados artículos y en consecuencia eliminar esos recursos, podría causar la desaparición de los organismos que reparten los fondos de manera equitativa a todo el país.

“Por eso instamos a legisladores de la provincia de Misiones al rechazo de los artículos 210 y 211 que afectan estructuralmente a la producción audiovisual nacional”, indicó Amarilla a La Voz de Misiones.

“Misiones, es una provincia a la vanguardia de políticas públicas culturales en general y audiovisuales en particular, fomentando la actividad y siendo ejemplo y punta de lanza para otras iniciativas en la región”, agregó la productora de cine.

“Por eso, desde la comunidad audiovisual reafirmamos que la defensa del sistema de fomento al cine argentino constituye una política estratégica para el desarrollo cultural, económico y federal del país”, remarcó la productora de películas como “Caían del cielo”, “Fantasma vuelve al pueblo” o “Punto ciego”.

En esa misma sintonía, Fedeli planteó que de eliminarse los medios que financian a los entes culturales es algo que “afecta muchísimo al mal llamado interior, porque hay pocas formas de hacer actividades independientes, que tengan que ver con el cine, el teatro”.

La representante regional del Ipti destacó el reparto que hacen los institutos culturales de manera federal porque “cuesta muchísimo más en nuestros contextos: es posible pero no todos pueden acceder. Es más posible en las Capitales, donde por una cuestión demográfica hay más movimiento, más posibilidades. Pero es muy difícil en otros lugares. Con menos población, o con menos acceso a los recursos”.

En tales circunstancias, Fedeli advirtió que el INT “está funcionando de manera absolutamente irregular” y “está llegando a cuentagotas lo que antes era mucho más fácil acceder. Eso también repercute en la actividad de la cultura como industria. Porque siempre uno tiende a pensar que la cultura es de unos pocos, y que somos unos elegidos. No. La cultura es un derecho, universal y también es una industria”.

Asimismo, la intérprete de obras como “Los Apepú” o “Mi vida es un Kdrama” advirtió que “la reforma es una flexibilización que vulnera todos los derechos de los trabajadores. Nos deja en una posición vulnerable ante el empleador. Y ya estamos vulnerados en la cultura. Ya que es difícil mantenerse en las actividades artísticas”.

En esa misma línea, el músico y docente Richard Cantero admitió que “los músicos ya trabajamos en condiciones de fragilidad social: somos un sector de ingresos irregulares, alta informalidad y claramente dependemos de que la sociedad consuma cultura”.

Por eso el artista indicó que “una reforma que reduce derechos y salarios no nos ‘moderniza’, nos deja aún más expuestos a estas fragilidades”.

El líder de las bandas Okara Jazz y El Anciano de Díaz analizó, “basado en algunas lecturas de estudios de UNESCO de la Economía Cultural, que la actividad musical vive del excedente económico de la sociedad. Cuando el salario alcanza apenas para lo básico, o como en esta realidad, no alcanza ni para lo básico, la gente deja de consumir y cultivar el ocio saludable, deja de pagar entradas, de ir a recitales, de pagar clases o de producir eventos privados. El ajuste cae directo sobre la cultura”.

Es por eso que, según Cantero, “no solo se precariza al trabajador, también se achica el mercado cultural. Menos público, menos salas, menos infraestructura, menos trabajo para músicos, artistas, técnicos y docentes”.

Asimismo, Cantero pidió no comparar el presente con lo vivido en la década del ´90 en Argentina. “Porque ante la similar enajenación de recursos y soberanía económica, en los ´90s hubo en ese contexto, una política de reactivación de consumo, créditos y alto consumo cultural. Hoy hay ajuste sin consumo y sin políticas compensatorias. Para la cultura, es más duro, si es que no es letal”.

De ese modo, una reforma laboral como la que se plantea tratar en el senado para su media sanción este miércoles “es un retroceso que en nuestro país es ir, por lo menos, más atrás de 1890 y en los términos del gobierno no estamos hablando de privilegios, estamos hablando del trabajo de base, de economía que, aunque pequeña e informal, funciona de manera autónoma y genera trabajo”.

Fuente: La Voz de Misiones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *