Un estudio global publicado en la revista Nature reveló que el hundimiento de deltas afecta a más de la mitad de estos ecosistemas en el mundo, incluyendo los deltas sudamericanos del Paraná, Amazonas y Magdalena.
El fenómeno, causado principalmente por actividades humanas, avanza más rápido que el aumento del nivel del mar.
Científicos de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania, Canadá y Países Bajos analizaron 40 deltas en cinco continentes.
Tras esto, descubrieron que entre el 54 y 65% de estas áreas sufren subsidencia, es decir, el hundimiento progresivo del suelo.
En 19 de los 40 deltas estudiados, más del 90% del área presenta este proceso. La consecuencia directa es la reducción de la altura del terreno respecto al nivel del mar.
Esto aumenta el riesgo de inundaciones, la pérdida de tierra y daños en zonas productivas. Los deltas sostienen grandes poblaciones y concentran actividades agrícolas, pesqueras y económicas clave.
La situación en Sudamérica
Los investigadores determinaron que el hundimiento de deltas en el Paraná, Amazonas y Magdalena presenta un nivel moderado de subsidencia. El suelo desciende a una velocidad menor a 2 milímetros por año.
El Delta del Paraná, que se extiende por Entre Ríos y Buenos Aires con más de 17.000 kilómetros cuadrados, integra la lista analizada.
Es uno de los humedales más importantes de Sudamérica y posee gran biodiversidad.
Los científicos detectaron que «la tasa promedio de subsidencia local es mayor que la tasa de aumento regional del nivel del mar» en este delta.
El informe indica que «la tasa de aumento del nivel del mar es de 0,2 milímetros al año» en esta región.
El Delta del Amazonas también presenta tasas moderadas de hundimiento, inferiores a 2 milímetros por año. Las condiciones reflejan una vulnerabilidad menor frente a otros deltas con subsidencia extrema.
El delta del río Magdalena, en Colombia, muestra hundimiento de deltas, aunque menos marcado que en Amazonas y Paraná.
El estudio señaló que «también se observa subsidencia, aunque los científicos no lo destacan como un proceso extremo«.
En los tres casos sudamericanos, el suelo desciende más rápido que sube el nivel del mar, pero las cifras están lejos de los valores críticos de otros sistemas.
Fuente: Noticias Ambientales
You may also like
-
Sequía en Argentina: casi el 30% del país afectado y Córdoba con más del 50% bajo condiciones severas
-
La Justicia rechazó el acuerdo por el derrame en Magdalena y Shell debería pagar USD 90 millones
-
Ticino: Un pueblo que logró la independencia energética
-
Bomberos voluntarios: el Gobierno ejecutó solo el 0,1% del presupuesto
-
Cómo es la herramienta del CONICET que permite crear ciudades más frescas y sostenibles: ya se usa en Mendoza