Misiones: La crisis también afecta a los choferes de apps

Crecieron en número por el aumento del desempleo y la caída del poder adquisitivo. En Posadas hay un registro municipal.

El crecimiento de las plataformas digitales de transporte como Uber y Didi continúa generando cambios en la movilidad urbana local, en un escenario en el que muchos desempleados encuentran en este tipo de plataformas una alternativa rápida, lo que genera más competencia para el sector. Por su parte, el Estado apunta a seguir controlando bajo la normativa vigente para controlar y garantizar la seguridad de los pasajeros.

Al respecto, el secretario de Movilidad Urbana, Lucas Jardín, confirmó en diálogo con El Territorio que actualmente hay 192 vehículos inscriptos que operan a través plataformas. En ese marco, explicó que si bien el número llegó a acercarse a los 200 en su punto más alto, durante el año pasado se había mencionado que había entre 800 y 900 trabajadores dedicados a las plataformas.

Consultados al respecto, referentes del sector dijeron no tener conocimiento de la cifra, ya que “muchos dejaron y se dedican a otro rubro, y otros mutaron de auto a moto por las subas de la nafta”.

Control y seguridad

En este sentido, Jardín detalló que se trata de un sistema que cuenta con tres plataformas habilitadas y otras en proceso de autorización.

En este sentido, remarcó la importancia de sostener la presencia del Estado para ordenar el sistema y garantizar condiciones de seguridad.

“Buscamos controlar aspectos clave como los seguros y las condiciones de los vehículos, algo que resulta más difícil en unidades particulares que circulan sin supervisión”, señaló.

En esa línea, hizo hincapié en la necesidad de profesionalizar la actividad. Según indicó, quienes prestan este tipo de servicios deben contar con una preparación superior a la de un conductor particular, ya que se trata de traslados que implican mayores responsabilidades.

Además, subrayó que se exige el cumplimiento de las ordenanzas vigentes, incluyendo antecedentes penales a nivel nacional y capacitación específica, “con el objetivo brindar mayor seguridad a los usuarios y garantizar igualdad de condiciones dentro del sistema”.

Trabajadores de plataformas

Por otro lado, desde el sector de trabajadores de plataformas plantean un panorama más amplio. A principios del año pasado, tras movilizaciones realizadas por conductores de autos y motos, se indicaba que entre 800 y 900 vehículos estaban dedicados al transporte de personas, una cifra considerablemente mayor a la que actualmente reconoce el municipio, en parte porque no todos se registraron.

Por su parte, la referente de los conductores Daiana Reimann sostuvo que la cantidad de conductores es variable y difícil de precisar. “La verdad que no sabría decir qué cantidad hay, porque hay muchos que dejaron también”, expresó. Además, explicó que existe una dinámica constante dentro del sistema: “Hay autos que se pasaron a la moto y al revés”.

En relación a la situación económica, también se refirió a la última movilización virtual impulsada por trabajadores del sector a principios de este 2026. Según indicó, Didi “mejoró”, mientras que Uber “sigue igual”, evidenciando diferencias en las condiciones que ofrecen las plataformas.

Por su parte, Sandra Barrios, secretaria general del gremio de taxis y remises, habló de la expansión de las aplicaciones de transporte y sostuvo que también modificó el escenario del sector. Se sinceró al contar que algunos choferes de taxi optan por combinar su jornada entre las plataformas digitales y el sistema tradicional.

“La competencia se intensificó notablemente, y en medio de esta transformación, surgen reclamos por la falta de controles sobre quienes trabajan solamente en plataformas”. Explicó que muchos conductores no están registrados ni cumplen con los requisitos exigidos para estar sentado en un volante transportando pasajeros, lo que genera -entiende ella- una competencia desigual en términos de costos y tarifas.

Voces de choferes

En la calle, la realidad se vive con matices. Juan Martín, trabajador de Uber desde hace un mes en Posadas, contó que llegó desde Puerto Rico buscando mejores oportunidades. “En Puerto Rico no están estas plataformas, pero el pasaje está caro, entonces a veces hago viajes para cuatro personas que van a destinos similares y le cobro el valor de un pasaje; viajan más cómodos y yo logro tener algo de ganancias”, relató. Por otro lado, añadió que arribó a Posadas por un emprendimiento de su esposa, quien se abrió una estética, “pero en este primer mes no fue como lo esperaba. Yo también pensé que me iba a ir mejor con los pasajeros, pero los costos son más altos”.

Por su parte, Ramón, otro chofer del sistema, explicó que la actividad requiere una dedicación intensa para poder sostenerse. “Quedé desempleado y esto fue la alternativa más rápida para tener para comer en el día a día. Hace unos cinco meses que vivo de esto”, señaló.

“Hay que estar muchas horas. A veces trabajo entre 10 y 12 horas de lunes a sábado para poder tener ganancias y comprar el pan, como se dice”, agregó.

También remarcó el impacto del combustible en la rentabilidad: “La nafta está cara, pero los viajes salen y hay que estar atento a ver qué plataforma te paga más. A veces una tiene más beneficios que otra, y ahí uno va viendo. Lo mismo hace el pasajero: todos buscamos nuestra conveniencia y cuidar el bolsillo”.

La normativa

El Concejo Deliberante de Posadas aprobó el 24 de abril del 2024 una ordenanza para regular el servicio de transporte de autos a través de plataformas digitales. La ordenanza consta de cuatro capítulos y establece requisitos claros para que los conductores puedan prestar el servicio. Algunos de los requisitos son tener carnet categoría D1, seguro para el transportado, auto y carnet radicados en el municipio, certificado de ntecedentes penales provinciales y antigüedad máxima del auto de seis años. Este último punto generó incomodidad y reclamo, ya que Uber pide autos desde el 2010.

La demanda de taxis y remises cayó casi un 70%, aseguran

La crisis económica golpea con fuerza al sector de taxis y remises, donde el uso del servicio cayó alrededor de un 70%, afectando directamente los ingresos de los trabajadores del volante. La combinación de menor circulación de dinero y pérdida de empleo en la población genera un escenario cada vez más complejo para una actividad que históricamente funcionó, además, como refugio ante el desempleo.

En ese contexto, Sandra Barrios, secretaria general del gremio que nuclea a los taxistas y remiseron en la provincia, describió el impacto de la situación actual durante una entrevista en el programa Acá te lo contamos de Radioactiva 100.7. Allí explicó cómo la caída de la demanda y el deterioro económico general repercuten en el día a día del sector, revelando que “en el caso de quienes trabajan exclusivamente como taxi o remis, la caída ronda aproximadamente el 70%”.

La fuerte disminución del uso del servicio se da en paralelo a un escenario de menor poder adquisitivo y retracción del consumo. Con menos dinero circulante, los usuarios reducen gastos y el transporte es uno de los rubros afectados. “Esto deja a muchos choferes en una situación límite, en que los ingresos no alcanzan para cubrir los costos básicos de la actividad”, alertó Barrios.

En la misma línea, advirtió sobre la dificultad cotidiana que enfrentan los trabajadores para sostenerse, porque “están trabajando prácticamente para el día a día. Muchos choferes alquilan el auto, pagan combustible, lavado y otros gastos, y muchas veces quedan debiendo al propietario”.

El incremento sostenido de los costos, especialmente del combustible y los insumos, profundiza aún más la crisis. En un contexto internacional adverso que empuja los precios hacia arriba, los márgenes se reducen al mínimo. A esto se suma que, en muchos casos, las actualizaciones tarifarias no logran compensar el aumento de los gastos.

Fuente: El Territorio

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