El RIGI no trae inversiones a Misiones y le reduce la coparticipación que recibe

A casi un año de su puesta en marcha, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) empieza a mostrar quiénes son los grandes ganadores y quiénes observan el proceso desde la tribuna.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, los proyectos presentados bajo el régimen ya superan los USD 133.000 millones. Sin embargo, lejos de distribuirse de manera equilibrada, las inversiones se concentran en pocas provincias y en un puñado de actividades vinculadas a los recursos naturales.

Neuquén encabeza cómodamente la lista con USD 62.434 millones asociados principalmente a Vaca Muerta. Detrás aparece San Juan con USD 25.000 millones en proyectos mineros. Entre ambas reúnen casi dos tercios de todas las inversiones comprometidas en el régimen.

Si se suma Río Negro, con USD 19.588 millones, las tres provincias concentran más del 80% de los fondos anunciados.

La explicación es sencilla: el RIGI fue diseñado para grandes proyectos de petróleo, gas, cobre y litio. De hecho, más del 99% de las inversiones presentadas pertenecen a los sectores energético y minero.

Y ahí aparece el problema para provincias como Misiones.

La economía misionera no está construida sobre hidrocarburos ni grandes yacimientos minerales. Su fortaleza pasa por la yerba mate, el té, la forestoindustria, el turismo, el comercio y los servicios. Sectores que generan empleo y actividad económica, pero que difícilmente encajen en un esquema pensado para inversiones superiores a los USD 200 millones.

El resultado es que la provincia queda prácticamente fuera del radar de los grandes desembolsos que promete el régimen.

Pero la discusión no termina ahí.

Mientras las inversiones se concentran en pocas jurisdicciones, los beneficios fiscales otorgados por el Estado nacional alcanzan a todas. El RIGI contempla reducción de impuestos, estabilidad fiscal por 30 años, ventajas aduaneras y facilidades para el acceso a divisas.

Según estimaciones realizadas por especialistas, los primeros proyectos aprobados implican una resignación de recursos cercana a los USD 1.837 millones anuales para el Estado nacional.

Y cuando la Nación recauda menos, inevitablemente surge una pregunta: ¿qué ocurre con la coparticipación?

Parte de los tributos alcanzados por los beneficios del régimen integran la masa que luego se distribuye entre las provincias. Por lo tanto, una menor recaudación nacional podría traducirse en un menor crecimiento de los recursos coparticipables.

En otras palabras, mientras Neuquén, San Juan o Río Negro reciben inversiones multimillonarias, provincias como Misiones podrían enfrentar un escenario paradójico: no recibir los grandes proyectos y, al mismo tiempo, verse afectadas por los costos fiscales del esquema.

La provincia participa con el 3,14% de la masa coparticipable federal. Por eso, cualquier reducción en la recaudación nacional tiene impacto sobre sus ingresos futuros.

El Gobierno nacional sostiene que las exenciones se compensarán con más exportaciones, empleo, actividad económica y crecimiento. La apuesta oficial es que la expansión económica generada por las inversiones terminará derramando beneficios sobre todo el país.

Los críticos del régimen observan otra cosa. Advierten que se está consolidando una Argentina donde los beneficios se concentran en territorios específicos mientras los costos fiscales se distribuyen entre todos.

La discusión de fondo ya no es solamente si el RIGI atraerá inversiones. Los dólares están llegando. La pregunta es quiénes se quedan con ellos.

Por ahora, los números muestran un mapa con pocos ganadores claros y varias provincias que miran el fenómeno desde afuera. Entre ellas aparece Misiones, una economía regional dinámica pero que no encuentra lugar dentro del modelo de inversiones que impulsa el Gobierno nacional.

Mientras algunos reciben miles de millones para explotar petróleo, gas o minerales, otros siguen esperando que el derrame prometido llegue alguna vez.

Fuente: Misiones Opina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *